Terapia con cuencos tibetanos

La técnica que empleamos en Kuraia la aprendimos directamente de discípulos de los lamas en la ciudad tailandesa de Chiang-Mai.

Los cuencos que usamos,además de los habituales,son especialmente construidos para la terapia y
también cuenco full moon.
Han sido elegidos uno a uno entre cientos de cuencos después de un proceso laborioso.

Estas son algunas de las propiedades asociadas a esta terapia:

  • Restablece la mente y el cuerpo a su estado original.
  • El sonido armoniza y equilibra el organismo(sistema nervioso,puntos neuroendocrinos…) como el sistema energético.
  • Especialmente recomendable en estados de estress, depresión, angustia, miedo, obsesión, problemas de insomnio, falta de concentración y para personas “muy mentales”.
    Al romper bloqueos energéticos generados por procesos mentales intensos,abre un canal de conexión con nuestros sentimientos que favorece nuestro proceso de evolución personal y autoconocimiento.
  • Equilibra los hemisferios cerebrales generando ondas Alfa propias de estados meditativos.
  • La vibración que genera provoca un masaje que ayuda a disolver la rigidez muscular, equilibra la presión interna de fluidos en el cuerpo y regenera nuevo tuétano dentro del hueso lo cual, además de fortalecerlo, ayuda a crear nueva sangre (según se observa desde técnicas como el Chi-Kung).
  • Restituye la vibración original de las células favoreciendo todas las funciones asociadas a
    estas(especialmente su alimentación y oxigenación).
  • Últimos estudios científicos(sobre todo rusos)mantienen la teoría de que sonidos,vibraciones e incluso la palabra podrían cambiar la información del ADN.
  • El efecto del sonido del cuenco sobre la materia es tan importante que se emplea también en la limpieza energética de espacios y lugares como el hogar así como la energía del propio cuerpo (aura o cuerpos sutiles).

 

Construcción, origen y leyenda

Relacionados con el Tíbet por el uso que hacen de ellos los monjes que ahí habitan, en su mayoría están construidos en Nepal pero también se construyen en India,Himalaya,China,Corea y Japón.
Son elaborados en profundos estados meditativos con conciencia e intención para el fin para el que se han creado.

Forjados de forma artesanal con una aleación de 7 metales(a veces entre 7 y 10): plata, oro, mercurio, estaño, plomo, cobre y hierro.

El sonido OM (aum), empleado en meditaciones, es un sonido/vibración como el del cuenco.
Se dice que este es el sonido primigenio del universo,el primer sonido.

Cuando el universo solo era “energía”,este sonido/vibración la transformó en el universo “físico
material”que hoy contemplamos.

La sonoterapia con cuencos tibetanos es totalmente compatible y recomendable con otras terapias o técnicas.

– Sesión individual: 1 hora. Traer 1 litro de agua (preferiblemente mineral de buena calidad) para llevarte a casa agua vibrada.
– Curso para grupos reducidos: 1día
– Aprende a usar los cuencos de forma terapéutica.(varias técnicas).
– Autorrastreo del cuerpo y de espacios físicos(hogar,lugar de trabajo).
– Vibrar el agua.